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  • Conflicto en cuaderno particinal sobre sociedad de gananciales

    Analizamos la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 29/06/2000 para mostrar como procedió el Tribunal ante dos personas que impugnaron el cuaderno particional de una sociedad de gananciales, al entenderse que la pareja dejó del serlo por lo que cuando se procedió a la disolución de dicha sociedad ninguna de las partes quedó en conformidad.


    Ambas partes llegaron al Tribunal de Primera Instancia al entender que la partición de la sociedad de gananciales estaba mal hecha.


    El marido pidió al Tribunal:

    - Que se excluyesen de los bienes gananciales una parte de los depósitos bancarios incluidos en la misma, al entender que no formaban parte de dicha sociedad.

    - Que debían incluirse en la sociedad los frutos percibidos por su mujer procedentes de los bienes comunes durante el período que duró la liquidación de la sociedad.


    La mujer pidió al Tribunal:

    - Que se incluyese en el activo del inventario el derecho a pensión por jubilación de su exmarido, y que le sea otorgada el 50% de la misma.


    El Tribunal de Primera Instancia estimó parcialmente la demanda de ambas partes, por lo que ambos recurrieron ante la Audiencia Provincial de Oviedo, que se pronunció de la siguiente forma.

    - En cuanto a la pensión del marido dijo que es privativa, por lo que le corresponde al 100% al marido.

    - Los depositos bancarios no formaban parte de la sociedad de gananciales.

    - Los frutos percibidos procedentes de los bienes comunes durante el período que duró la liquidación de la sociedad deben ser incluidos en la sociedad de gananciales.

    - Modifica la  sentencia de primera instancia al decir que la sociedad de gananciales tiene un crédito, que se fijará en ejecución de sentencia con base en la certificación de la Tesorería general de la Seguridad Social, que obra en esta segunda instancia, por un montante igual a la cifra resultante de las cotizaciones pagadas entre 1.962 y 1.988, fechas de alta y baja respectivamente en ese concepto.


    Las dos partes interpusieron un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, vamos a ver que alegó cada uno y cómo respondió el Tribunal.


    La mujer fundó el recurso de casación en los siguientes motivos:


    Primero.- Al amparo del número 4º del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil por infracción de las normas del ordenamiento jurídico y jurisprudencia aplicables para resolver las cuestiones objeto de debate.- En el presente caso deberán entenderse infringidos los artículos 1.347 y 1.356 del Código Civil.

     

    Segundo.- Al amparo del número 4º del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil por infracción de las normas del ordenamiento jurídico y jurisprudencia aplicables para resolver las cuestiones objeto de debate. En el presente caso deberá entenderse infringido el artículo 1.358 del Código Civil.


    El Tribunal se pronunció de la siguiente forma:

    - La cotización es de derecho necesario, de forma que todo trabajador dependiente o autónomo tiene que estar afiliado a la Seguridad Social y deben pagar la cuota con arreglo a baremos que el propio régimen de seguridad establece, y en los supuestos de los empresarios autónomos y en virtud de ese carácter forzoso, la cuota es en realidad un gasto de explotación y nunca un concepto que se pague con las ganancias del empresario-trabajador, calculándose las ganancias o beneficios deducidos entre otros gastos los de la seguridad social, por lo que nunca la cuota ha sido ganancial y por lo tanto falla la argumentación del motivo del recurso. No siendo de aplicación la doctrina de la sentencia citada que se refiere a una póliza de seguro privado sino la de 22 de diciembre de 1999, que entiende que la indemnización por despido no tiene el carácter de bien ganancial, porque no es retribución de trabajo alguno, por lo que ha de desestimarse el motivo.

    - El recurso podía ser estimado sino constituyera una cuestión nueva, ya que la actualización al tiempo de liquidación no se ha invocado en ninguna de las dos instancias y por consiguiente no puede plantearse ex novo en el recurso de casación, por lo que ha de ser desestimado, en atención la indefensión que produce a la parte contraria.


    Por estos motivos el Tribunal Supremo desestimó el recurso de casación interpuesto por la mujer.


    Respecto al marido, fundamentó su recurso de casación en los siguientes motivos:


    Primero.- Al vulnerar las normas contempladas en la Sección 2ª del Libro IV del Titulo III del Código Civil y, especialmente, lo preceptúa en el número 1º del artículo 1.346 y en el número 2º del artículo 1.347 del aludido cuerpo legal.

    Segundo.- La sentencia recurrida vulnera en este motivo de la apelación interpuesta por el Sr. A.G. las normas del ordenamiento jurídico contempladas en los artículos ya citados números 1.346, 1.347, 1.396 y 1.397 del Código Civil.


    El Tribunal se pronunció:


    Respecto al primer motivo del recurso, dijo que lo que se hace en el motivo del recurso, es una crítica a la labor de la contador dirimente, alegando que el informe se emite después a más de siete años de su nombramiento, cuando han desaparecido los bienes de la sociedad legal, o han sido sustituidos por otros, atraso debido fundamentalmente a la suspensión del procedimiento por acuerdo de las partes, pero de todas formas, afirma la parte recurrente, la situación fáctica respecto a los bienes, es la descrita en el escrito del recurso, sin que tal circunstancia fuera tenida en cuenta por el Juez, ni por la Audiencia, a pesar de que, en términos del recurrente, su Letrado se lo puso de manifiesto; argumentaciones estas que no pueden prosperar con la invocación de los preceptos que se dicen infringidos (nº 1º del art. 1346 y nº 2º del art. 1347 del Código civil), en cuanto la infracción se refiere a la aceptación por el Juzgador de instancia, de los criterios de acuerdo a los cuales estimó la contador dirimente, a lo que había ascendido las ganancias del negocio familiar AAAAAAAA, que fueron aminorados considerablemente en la sentencia de instancia, cuestión esta que se refiere a la determinación de la cuantía, cuya apreciación, como cuestión de hecho corresponde a la Audiencia, y su carácter ganancial es indiscutible, pues nada menos se refieren a las ganancias del negocio AAAAAAAA, que ha explotado el marido constante el matrimonio, y no pierden ese carácter a consecuencia de que se hayan calculado las mismas, tiempo después a la fecha de la disolución del matrimonio, debido entre otras circunstancias, a la suspensión del procedimiento durante más de tres años por acuerdo de las partes.

     

    Respecto al segundo motivo del recurso, el Tribunal dice que se ha de aplicar el Artículo 1397 que establece que se comprenderán en el inventario los bienes gananciales existentes en el momento de la disolución, por lo que es claro, que cualquiera que sea la fecha de la confección del inventario, el contenido del mismo se retrotrae a la fecha de la disolución de la sociedad.

    Por ello, el Tribunal Supremo también desestimó el recurso del marido.

     


     


     

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